El agua en movimiento es uno de los primeros motivos que muestra a los fotógrafos principiantes cuánto control creativo puede ofrecer una cámara.
El efecto depende de la velocidad de obturación
En algunas fotos de cascadas el agua parece suave y sedosa. En otras, cada salpicadura y cada gota quedan congeladas. La diferencia no está en el agua ni tiene por qué ser un efecto de edición: el fotógrafo ha cambiado la velocidad de obturación.
Estas fotografías muestran el mismo lugar del Jardín Inglés de Múnich, Alemania, con dos ajustes distintos.
Por qué esta técnica resulta tan atractiva
Es expresiva
Puedes destacar distintas cualidades del agua, desde gotas cristalinas hasta una cinta continua de movimiento.
Se consigue en la cámara
No hace falta un editor de fotos para crear desde el mismo punto de vista dos imágenes con sensaciones totalmente distintas.
Revela algo que el ojo no puede retener
No vemos una exposición larga en tiempo real. La cámara combina el movimiento a lo largo del tiempo y crea ese aspecto sedoso e inusual que hace que el resultado parezca casi irreal.
La elección creativa
Usa una velocidad rápida si buscas energía y detalle. Elige una velocidad lenta para conseguir un movimiento tranquilo y continuo.